Los sindicatos denuncian las trabas de Ryanair a la libertad sindical (FESMCUGT)

February 1, 2018

El pasado jueves, 25 de enero, se celebró en nuestra sede federal una intensa y fructífera reunión cuyo único asunto a tratar, dado su carácter monográfico, fueron las relaciones laborales entre Ryanair y sus tripulantes de cabina. Convocada por la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), la reunión contó además con la activa partipación de FesMC-UGT, CCOO y ETF (filial europea de la primera).

Anu Hietala, representante de ETF denunció la singular idiosincrasia de esta compañía aérea y los enormes escollos con que se topan los sindicatos para implantarse en ella y abrir procesos de negociación. Debido a lo anterior y “a las posibles repercusiones que sufrirían”, dijo, “es muy complicado que los trabajadores se afilien a las organizaciones sindicales y, aún más, que quieran formar parte de los comités de empresa”. Hietala pidió colaboración a los sindicatos de los distintos países para ayudar, sobre todo, a los tripulantes de cabina, “que al regirse por la ley irlandesa tienen muy restringidos sus derechos sociales” –Ryanair es una empresa especialmente protegida en su país de origen–. También solicitó cobertura de las organizaciones sindicales afiliadas a la ITF para dotar de asistencia a estos trabajadores que, por las características específicas de su actividad, se encuentran permanentemente desplazados de sus bases. No escapó a su análisis tampoco, lo que a su entender es una clara ventaja competitiva de Ryanair frente a sus competidores directos: la sensible e inmoderada diferencia de coste de sus respectivos trabajadores. Antes de concluir, Anu propuso como posible solución “afiliar al mayor número de trabajadores para que aporten el soporte suficiente frente a los excesos de la empresa”. “De todas formas”, comentó, “se está moviendo la situación”, y citó como ejemplo la reciente huelga de pilotos.

Tras la intervención de Anu Hietala, se abrió un interesante debate en el que se abordaron numerosos asuntos y del que surgeiron diferentes propuestas. Entre ellos, la necesidad de negociar un convenio sectorial para los tripulantes, la conveniencia de recurrir a la movilización y al conflicto colectivo para obligar Ryanair a negociar las condiciones laborales de su plantilla, el uso y abuso de los llamados autohandling y la permisividad de AENA al respecto o la competencia desleal que generan los salarios más bajos.

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