En defensa de Aerolíneas (Página 12)

November 26, 2018

“Nadie negocia con débiles”, suele afirmar el titular del gremio de los pilotos, Pablo Biró. Una frase que se transformó en una máxima imprescindible entre los cinco de los seis sindicatos aeronáuticos que enfrentan la ya inocultable decisión política del Gobierno nacional de desguazar Aerolíneas Argentinas y Austral. En este momento no hay lugar para el diálogo. La Casa Rosada, a través del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, respondió al paro que comienza esta medianoche con un lock out patronal al suspender todos los vuelos del lunes y, por supuesto, acusa los sindicalistas de perjudicar a los usuarios y a la empresa. La empresa vive un momento de caos al que se le suma la renuncia de la gerencia operativa de Aerolíneas que tiene a su cargo la responsabilidad de garantizar las operaciones aéreas. Incluso el propio ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, reconoció –ante la consulta de los gremialistas– que tiene orden de “muy arriba” de no intervenir.

El reclamo salarial que venían realizando la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), la Unión de Personal Superior Aeronáutico (UPSA) y la Asociación del Personal Técnico (APA), se transformó en el disparador que buscaba el Gobierno nacional para acelerar su plan de destrucción de la aerolínea de bandera. Esto sucedió a partir del 8 de noviembre cuando estos cinco gremios realizaron asambleas que provocaron una lógica demora en el tráfico aéreo de los aeropuertos de todo el país. El Ministerio de Transporte junto a un grupo de medios de comunicación aprovecharon el conflicto para agudizar la confrontación entre pasajeros y trabajadores. El presidente de Aerolíneas Luis Malvido hizo su aporte al ordenar la suspensión de 376 trabajadores que participaron de las asambleas. Así se configuraba el mejor escenario para los funcionarios macristas y el ministro Dietrich lo había anticipado en la reunión anual de la Asociación Latinoamericana y Caribeña del Transporte Aéreo que se realizó en Panamá. Allí dijo que “el trabajo del ministro de Transporte de Perú es más fácil que el de Argentina porque no tiene” una línea de bandera.

Ante la prueba de lo que pretende el Gobierno, los gremios aeronáuticos consensuaron un plan de lucha que incluye el paro que comienza esta medianoche. De todas formas hubo gestiones para que el ministro Sica decretara una conciliación obligatoria pero este se declaró, de alguna manera, “incompetente” porque la orden presidencial era dejar todo en manos de Dietrich. Entonces Sica se borró.

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